domingo, 1 de febrero de 2009
Relato 2
Antes de dar continuidad al relato que dejamos inconcluso es menezter dar a conocer un pequeño detalle que ha determinado nuestro camino. Al dejar Colombia eramos concientes de que nuestro paso por Centro Amèrica se extenderia a unos pocos pasos, ya que las fechas nos apretaban y nos apretan. Las fechas de las visitas se nos apròximaban y nosotros todavia en Colombia.
Relato 2: Marcelino, con su frente humeda por el Caribe y con la camisa abierta, nos dejò en Puerto Obaldia, territorio Panameño, luego de las curvas y contracurvas en la dificil oficina de migraciones del pequeño pueblo, arribamos al humilde ultra liviano que luego de las confiables palabras del piloto de la nave: "estos son vuelos peligrosos, pero no se preocupen .... señor cambiese de lugar para equilibrar el peso...", llegamos a la ciudad de Panamà.
Pasamos unos 2 dìas sin sobresaltos y tratando de comprender que Sud America ya habia quedado atràs, en eso nos cruzamos el paìs en unas breves 8 horas.
A lo largo del viaje hemos ido creando algunas màximas, las cuales nos hacen el camino màs facil, una de ellas es cruzar las fronteras durante el dìa, pero està fue la excepciòn a la regla, llegamos casi justo para que nos sellen la entrada a Cota Rica, el inconveniente era pasar la noche allì, pero tomamos aire y nos apròximamos a dejar nuestar cosas para observar el campo un poco mejor, en eso se acerca en actitud de caza, el lobo, en este caso no era ni el Lobo Vegetariano que conocimos en San Agustin, ni tampoco el Lobo Estepario que supimos leer, si no el Lobo Peregrino de Bragado, Provincia de Buenos Aires.
Personaje que unos conoce sòlo si vive en Bragado o si anda por las rutas latinoamericanas ya que el Lobo las recorre en su vieja bicicleta de cuadro ingles llevando a la virgen de Lujàn consigo.
Por suerte la noche se pasò entre mates, perdòn, tereres y las historias del Lobo, el cual se podia escribir una biblia. Alli estuvimos varias horas hasta que un camiòn nos levanto a la otra tarde. Nuevamente dejamos otro pais atras al llegar a la frontera de Nicaragua.
"Bienvenidos a la tierra de Sandino" decian los letreros. En eso, nuevamente el Lobo nos somprendio con su "Yo te conozco preciosa? ... En ese momento con el Lobo nos abrazamos, casi deviendonos uno de la despedida de la frontera anterior. Nuevamente la historia se repitio, pero esta vez en un cuarto de un hotel de frontera. A la mañana siguiente nos despedimos como se debe, quizas por ello no nos volvimos a cruzar en las siguientes fronteras.
LLegamos a Granada a visitar y conocer a muchos amigos. De allì la ruta nuevamente nos llevò al reencuentro de otro amigo, esta vez èl nos esperaba en Utila una de las 3 islas del Caribe Hondureño. El Doc, al cual lo conocimos una fria noche de La Paz y que fielmente nos dijo en Mancora: "No vengan a la selva" , nos recibio en el Caribe para disfrutar, gracias a su cintura y chamuyo de la riqueza del mar, esnorqueleando y cayacquiando por el mar.
Hoy se nos cumple un año desde aquel caluroso 1º de febrero del cual no nos pudimos despedir de la familia en Retiro.
En Guatemala nos agarro el cumple, frente al Lago Atitlàn, a tan sòlo 8 horas de Mèxico, esperamos la visita de la familia y seguir.
Seguir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Entonces sigan... que nosotros estamos atrás de ustedes!
Abrazos!!
hola amigos y que tal de sus encuentros amigueros que raro que no hablan de su amigo carlos en nicaragua y varios que viajaron con ustedes
Un año.
¡Felicidades!
Se los extraña.
Con mucho respeto y admiración.
Salud!
Gaby GB
Publicar un comentario